Notas sobre notas sobre lo Camp

CiberDario
8 min readDec 27, 2023

--

La estética es, aunque no una de mis preocupaciones más importantes, un tema que siempre me ha parecido fascinante. La imagen, el gusto o la sensibilidad son cosas cotidianas, omnipresentes, y es por eso que encuentro en el acto de profundizar en lo que aparenta ser bidimensional una especie de diversión especial, la satisfacción del juego. Con el fin de este año, quería permitirme jugar al pensamiento estético, y hacerlo con una de las más llamativas estéticas del juego, lo camp.

Camp es el nombre de una estética concreta, un modo de ver frívolo y artificioso que Susan Sontag ya describió en los 60, cuando este era un juego de boas y colores, de estilo por estilo y de más es más. A medida que se ha dado a conocer y con el paso del tiempo, el significado de lo camp se ha visto diluido y los ejemplos han quedado anticuados. El summum de esta situación se dio en la Gala MET de 2019, con el tema de lo camp como concepto central alrededor del que los asistentes debían vestirse para la alfombra roja, y en la que que lo camp no pareció nunca del todo presente, como si siempre faltara algo. Las notas a continuación, tomadas mientras leía el libro de Sontag, no buscan ofrecer respuestas ni un gran ultimátum, sino dar algunas pinceladas con las que se pueda dibujar una revisión de lo camp.

Frame de May December (2023), de Todd Haynes
  1. El camp es un producto del capitalismo y es, ante todo, identitario. Susan Sontag lo describe como “cosas-siendo-lo-que-no-son”. Lo camp es el acceso de las marcas culturales de lo obrero (y otras señas de pertenencia a un grupo discriminado) al mundo burgués, replicando el acceso de la (“vulgar”) aspiración burguesa a la opulencia aristocrática. Lo camp es actualmente una estética de la traición de clase.
  2. Tratándose de las cosas que son lo que no son, o lo fuera de lugar, lo camp nace también de la rigidez de la identidad bajo nuestro sistema. Lo camp no es una representación de la fluidez ni de la ambigüedad, sino un señalamiento de aquello que está donde no debe estar, es un trazado estético de las fronteras del sujeto.
  3. Lo camp viene desde abajo y hacia arriba, y no puede cambiar de dirección. Una stripper de barrio pobre con un vestido Versace y un Rolex es camp, una hermana Kardashian con esas mismas prendas y un cuerpo operado para parecerse a esa stripper no lo es. Lo camp no puede ser percibido culturalmente como explotación, sino como un desencaje auto-infligido.
  4. El camp, como dice Sontag , se divide en dos tipos. El camp ingenuo (naïve) se encuentra en las celebrities de Love&HipHop o en la pronunciación incorrecta de los nombres de marcas de diseñador por parte de aquellos que no se las pueden permitir (o acaban de comenzar a permitírselas) y las llevan puestas. Este camp es genuino, es la verdadera historia de aquellas que interpretan o llegan a los medios burgueses desde una posición obrera o que exhiben una sensibilidad incorrecta en el mundo burgués. El camp intencionado es el de una drag queen cantando Diamonds are a Girl’s Best Friend vistiendo una reproducción de un vestido de lujo o el de una comedia “crítica con el capital” sobre millonarios extravagantes. El camp intencionado es satírico, busca la cooperación del público que le ha visto guiñar el ojo, pero se basa en la misma narrativa que el ingenuo, que no consigue subvertir. El camp ingenuo es más efectivo porque no busca la complicidad (ni sabe que debería hacerlo), la transgresión es real y no simulada o planeada; el choque de elementos estéticamente paradójicos es más impactante cuando las piezas no han sido colocadas cuidadosamente, sino cuando ocurre como un vehículo sin control acelerando hacia una pared de ladrillo.
  5. Lo camp está ahora más presente que nunca en nuestra cultura. Al difuminar las líneas entre baja y alta cultura, permitiéndose así la mezcla con más frecuencia, el choque del que nace lo camp se vuelve más frecuente en la estética popular. La democratización cultural genera la posibilidad de acumular riqueza a través de culturas antes vistas como únicamente obreras o marginales, haciendo a su vez que la estética de estas culturas adopte cada vez más el lujo y la exageración. Lo camp reproduce la alienación y sigue la línea de las narrativas liberales de la libre elección y de que cualquiera puede ascender y ser una estrella (como dice Adorno, esta falsa idea no hace sino reforzar la separación entre proletariado y burguesía, vulgo y altas esferas).
  6. Lo camp está históricamente feminizado y relacionado con la homosexualidad. Sontag señala lo camp de la figura del andrógino, el cuerpo asexuado a fuerza de no poder pertenecer a un solo sexo, así como de la exageración de los manerismos y los caracteres físicos sexuados. Sin embargo, la progresiva asimilación de la feminidad y lo no-heterosexual (motivado por la incorporación de estos grupos a la fuerza de trabajo y el consiguiente aumento de sus posibilidades de producir y consumir) hace que lo camp requiera una exageración mayor. Los gestos y las expresiones cambian, y con ellos la legibilidad cultural de lo camp, y lo que era camp hace 20 años hoy podría no serlo. Esto también permite un camp nostálgico de su pasado.
  7. Lo camp tiene sus raíces, dice Sontag, en el s.XVIII, mismo siglo en el que comienza la Revolución Industrial. Lo camp acompaña así estéticamente al desarrollo productivo de la época, reflejando la industrialización de la creación en el aprecio por lo artificial y la opulencia y la división social del trabajo en el señalamiento de la transgresión identitaria.
  8. Para un camp puro hace falta una total honestidad o inocencia, no puede contener la intención paródica o la consciencia del choque, del humor de la situación. En su lectura de Teorema de Pasolini, McKenzie Wark apunta que el desapego de la consciencia y la ideología de la burguesía se deshace ante “el retorno de la inocencia”. La sensibilidad camp, sin embargo, pone en cuestión esta idea con su tratamiento de la inocencia de su objeto. El objeto camp (que puede ser también una persona o un acto) es visto como tal por su inocencia y ambición, pero es su apariencia lo que es apreciado. La sensibilidad camp se aleja del contenido, manteniendo el interés en la imagen. El desapego burgués se mantiene al contemplar la inocencia en su consecuencia estética y no en su contenido (que revelaría la alienación subyacente que mantiene esta inocencia ambiciosa).
  9. Lo camp es ambicioso. Lo camp surge cuando el cruce y la exageración aparecen en la busca de un objetivo grandioso. Lo camp quiere ser visto y reconocido, quiere el aplauso (y, más importante, la mirada) de todo el público. La clase obrera, como dijo Marx, no puede confirmarse a sí misma en su trabajo bajo el capital, sino negarse, al estar privada del producto de sus labores. Lo camp estetiza esta falta de auto-reconocimiento al buscarlo a través de agentes externos, y más concretamente en los medios de la clase dominante.
  10. La fantasía se encuentra también entre los elementos que fundamentan lo camp. Esta fantasía, sin embargo, no debe presentarse como completamente imposible, pues necesita que alguien, en su inocencia, intente alcanzarla para que pueda emerger lo camp. Es por esto también que nuestra época es tierra fértil para lo camp. La ideología burguesa, con su narrativa de que cualquiera puede alcanzar la riqueza si juega bien sus cartas, prepara el terreno para los grandes gestos e intentos camp. Los coaches y entrepreneurs con sus coches deportivos, joyería cara y su exuberancia hortera dan el guion a muchos jóvenes para que sean personajes en el teatro de lo camp. Es también por esto que estilos como el Rococó no podían provocar una fascinación camp durante su periodo de vigencia como lo hacen ahora. Inicialmente, estos estilos eran aristocráticos e inalcanzables pero ahora, cuando su contexto histórico ha quedado atrás y solo queda en la cultura popular su asociación con la riqueza “en abstracto”, su ornamentación, grandes volúmenes y coloridos son una perfecta muestra de la extravagancia camp.
  11. Lo camp es irónico (y por tanto opuesto a lo trágico) para todos menos para el que lo realiza. Lo camp (al menos lo realmente camp, lo puro e ingenuo) establece una separación entre el observador y el objeto por la oposición de su comprensión del acto. Para el objeto, el acto camp es apasionado y verdadero. Para el observador, lo camp es un fracaso, es la incapacidad de asimilación. La ironía de lo camp solo existe en el ojo del que lo mira.
  12. Esta separación se traduce en una desactivación de la seriedad. El observador de lo camp no trata a su objeto como algo serio. El observador de lo camp se reconoce a sí mismo como diferente de la persona inocente porque sabe que esta no puede ver su inocencia; lo camp es opuesto a un secreto porque todos los implicados lo ven menos el observado. Esta separación también reproduce el desapego burgués hacia el contenido.
  13. En este sentido, la identificación con el objeto camp que sugiere Sontag no es total, ni está tan libre de juicio como ella propone. En lo camp se pueden identificar características del objeto presentes en uno mismo, pero desde una separación inicial.
  14. Lo camp ofrece una visión cómica del mundo. La risa es también una seña de desapego y evasión.
  15. Lo camp no es una valorización de las cosas malas argumentando que son, en realidad buenas. Lo camp afirma y señala que lo malo es malo y lo vulgar es vulgar, y es por esto que lo disfruta y le otorga valor. Lo camp da un mercado (un mercado más elevado, posiblemente) a lo marginal (sin sacarlo de la categoría de marginal).
  16. Sontag quiere buscar una explicación para la preeminencia de los homosexuales (sobre todo los hombres) en el mundo camp. La división social del trabajo ha permitido a los hombres homosexuales participar del trabajo productivo (aunque no en la misma medida que los heterosexuales) y (especialmente a los burgueses) ostentar cierto poder económico e institucional. La construcción cultural alrededor de los homosexuales, separados de la cultura masculina mayoritaria, los ha relegado históricamente (aunque cada vez menos por los esfuerzos asimilacionistas) a un mundo artístico y feminizado, considerado menos decente. El desfase entre este poder económico (mayor normalmente al de las mujeres, cuya propiedad dependía de su marido, o al de las personas trans) y este vínculo al arte y lo inadecuado ha permitido impulsar en el estilo camp este refugio de lo queer y homosexual que se asocia a esta estética. Sin embargo, y como dice Sontag, esta estética no es competente como propaganda integradora. De la misma manera que el movimiento Wages for Housework, en su valorización del “trabajo femenino”, no hace sino delimitar y reforzar la división social, lo camp hace lo mismo al encontrar rentable el señalamiento de la incorrección. La auto-legitimación se opone a la fluidez y la abolición.
  17. Lo camp no es emancipatorio, pero las observaciones culturales que ofrece son útiles para una emancipación de la cultura.
  18. La afirmación final del libro y de lo camp según Sontag es: “es bueno porque es horrible”. Probablemente una aproximación mejor sea la siguiente: “porque es horrible es disfrutable”.
  19. La observación y crítica de lo camp no tienen como objetivo su eliminación o supresión (como las respuestas conservadoras que mantendrían el disgusto por lo vulgar en su lugar), sino su superación. Que no nos impulse un odio a lo camp, sino la búsqueda de un camp que señale imagen y contenido y la relación de estos dos, que en la transgresión encuentre la historia de sus límites, una sensibilidad consciente de sus determinaciones.

--

--

CiberDario
CiberDario

Responses (1)